Un grupo de arqueólogos ha hallado esta peculiar representación en la zona arqueológica de Caral, cuya civilización es la más antigua de América conocida hasta ahora

 

Un sapo y una cabeza antropomorfa. Dos símbolos que, según la cosmovisión andina, tendrían relación con el cambio climático. Ambas representaciones han sido descubiertas en la zona arqueológica de Caral, más concretamente en Vichama, y cuentan con unos 3.800 años de antigüedad.

El anfibio se relaciona con las lluvias y el agua del río, imprescindibles para la agricultura. El segundo, representa el ser humano y, en su conjunto, espera la aparición del agua para poder darle una continuidad estable a la vida.