Fujimori cumple una condena de 25 años de cárcel por violación de los derechos humanos durante su gobierno entre 1990 y 2000.

El expresidente, sin embargo, estaba internado en una clínica desde octubre de 2018 por una afección cardiaca.

La Corte Suprema de Perú dijo la semana pasada que una junta de médicos evaluó a Fujimori y determinó que la salud del exmandatario es estable, por lo cual ordenó su traslado a prisión.